AIDA propone alojar pasajeros a bordo durante el dique seco del AIDAmar

 

  • El buque completó con éxito una estancia técnica de 24 horas en el puerto de Rotterdam como parte de un itinerario especial de cinco noches.

  • La naviera ofreció a entusiastas de la navegación y aficionados al fútbol una “experiencia de astillero” única en el corazón industrial de Europa.

En un hito sin precedentes para la industria de los cruceros, el buque AIDAmar, de la compañía AIDA Cruises, completó con éxito una breve estancia en dique seco en Rotterdam con pasajeros a bordo. La innovadora iniciativa formó parte del crucero temático “Experiencia de astillero”, diseñado especialmente para los amantes de la náutica y los seguidores más fieles de la marca.

El barco, construido en 2012 y con capacidad para 2.174 pasajeros, ingresó a las instalaciones técnicas del puerto marítimo más grande de Europa el pasado 5 de julio, permaneciendo allí durante casi 24 horas. Lejos de las típicas terminales turísticas, los viajeros tuvieron la oportunidad exclusiva de vivir el ambiente de un astillero en pleno funcionamiento y presenciar desde adentro las labores de inspección y mantenimiento técnico programado.

Un itinerario temático y flexible

El viaje, con salida y regreso en el puerto alemán de Warnemünde, constó de un itinerario de cinco noches que combinó la experiencia industrial con dos días de navegación por el Mar del Norte. Además, para los apasionados del deporte, la travesía incluyó actividades especiales inspiradas en la Copa Mundial de la FIFA 2026, permitiendo a los aficionados disfrutar del torneo global en un entorno marítimo inigualable.

Para aquellos pasajeros que buscaban una experiencia más extensa, AIDA Cruises ofreció la opción de combinar esta escapada técnica con otros itinerarios de la región, sumando cruceros de hasta diez noches de duración.

Próximos destinos y una ambiciosa modernización

Tras concluir con éxito esta singular experiencia en el astillero, el AIDAmar ya se prepara para su temporada regular. El buque ofrecerá una serie de rutas de entre cinco y doce noches por el Báltico y Escandinavia, con escalas programadas en destinos clave de Finlandia, Suecia, Letonia y Noruega, manteniendo su puerto base en Warnemünde.

Este paso por Rotterdam ha sido solo un anticipo de los grandes cambios que se avecinan para el navío. A finales de este año, el AIDAmar regresará formalmente a dique seco para someterse a una profunda renovación arquitectónica y tecnológica dentro del programa AIDA Evolution, el plan de modernización de flota más ambicioso en la historia de la compañía. Al igual que sus barcos hermanos de la clase Sphinx, el buque será transformado por completo, incorporando nuevos espacios de entretenimiento, innovadores conceptos gastronómicos y mejoras integrales en los camarotes y áreas comunes

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